22 enero 2010

De nuevo callejeando

No se me ocurre mejor forma de recomenzar que volver a las calles de Madrid. No puedo remediarlo, me atraen estas placas de sus calles y mi cámara está pronta a recogerlas.

Estas Navidades estuve deambulando por el mercadillo Navideño de la Plaza Myor y alrededores y ese paseo me proporcionó unas cuantas para la colección.

La de hoy, haciendo referencia a un gremio, nos retrotrae a épocas de Don Juan II, cuando el gremio de bordadores se instaló allí.

Entonces, este gremio era muy rico. Téngase en cuenta el lujo que ostentaban los trajes de la corte.

Una anécdota histórica: Santa Teresa de Jesús estuvo en sus talleres para que le bordasen el traje para una imágen de San José que llevaba para una de sus fundaciones. Parece que el taller de bordadores no quiso cobrarle nada por el trabajo realizado, por lo que la santa, tras darles las gracias, les dijo: "no toma oro quien da oro".

Resaltar que debo esta información al libro "Las Calles de Madrid", obra de Pedro de Répide.

16 comentarios:

yole dijo...

Tu objetivo siempre nos lleva de paseo por rincones castizos...

Besos nuevos.

koffee dijo...

Pues Karl Lagerfeld le hubiera cobrado, te lo digo yo!.
Muy curiosa la relación calle-oficio de entonces. Gracias a ella sabemos algo más del costumbrismo de in illo témpore.

Besote!.

aminuscula dijo...

Un regreso por todo lo alto. Mira que le tengo yo poco cariño a Madrid, pero a través de tus ojos se me hace encantador.

Más besos!

Franziska dijo...

Estoy hoy tan contenta con tu retorno que me gustaría poder tenerte cerca para darte un fuerte abrazo. Que sea virtual, de cualquier modo es sincero y sé que te llegará.

Te he echado mucho de menos. Puedes creer que todavía hace pocos días me acordé de tí y pensé que este trajín del blog acaba siendo una obligación y produciendo cierto cansancio. No sabes cuanto me alegra de que mis conjeturas no fueran acertadas contigo y de que hayas vuelto.

Te agradezco y mucho tus dos visitas y tus cálidas palabras.

A mi me parece que esta sección del callejero madrileño emprendido con los oficios, es muy interesante y resulta entrañable para quienes hemos vivido muchos años en Madrid, como es mi caso.

Brindo porque te encuentres confortable y feliz de nuevo entre nosotros. Un abrazo de sincero afecto

Trini dijo...

¡Holaaaaa!

Me alegro de tu regreso y es cierto, no podías haber comenzado mejor que con una de tus "calles" Siempre me gustó esta Categoría y conocer sus curiosidades.

Besos y bienvenidas

Pilar dijo...

Hola! Te encontré en el blog de jubi.
He callejeado un poco por tu blog y creo que me gustará seguir haciendolo.
Por lo visto he llegado en el momento justo en que tu luz gana fuerza. Me congratulo de ello.
Aquí en mi pueblo, Vilafranca del Penedès, tambien nos hablan las calles. Hay una "El carrer dels ferrers" (La calle de los herreros), que nos habla del medievo y de quien vivía en ese lugar.
Un placer, Almena.

Ogigia dijo...

Es muy interesante lo que cuentas, la verdad, siempre lo es...

Filoabpuerto dijo...

¡Cómo lo "bordas" !

¡Cómo me alegra tu vuelta, Almena, con lo bien que escribes y lo personal de tus entradas

Besotes

Merce

alma dijo...

Bordados, algunos son como reliquias

Viv. dijo...

Bienvenida!! Seguiré recorriendo tus calles y avenidas, viajando en el tiempo a través de tus posts; qué gusto leerte Almena.

AleMamá dijo...

¡Excelente forma de regresar! interesante oficio éste, Almena

Anónimo dijo...

No se como decirte la alegria de verte de nuevo entre nosotros.echabamo de menos tu blog, blog lleno de coss curiosas y de anécdotas, como esta del nombre de una calle de Madrid. Yo lo intenté en Granada, pero solo encontré el nombre en estilo granadino.

Un abrazo. Guilermina

Anónimo dijo...

No puedo entrar con mi cuenta, veremos que ocurre.Guillermina

simplemente yo dijo...

Gracias a ti cuando voy por Madrid voy buscando esas calles, gracias de nuevo. Besos

PIER BIONNIVELLS dijo...

Jo!!
Si hace solo unos dias me he pasado por esa calle..
ja! como me gusta pasar y leerte..mola.
abrazos.

unjubilado dijo...

Ya conoces mi afición a informarme de todo lo que leo en los blogs.
Se encuentra entre las calles Mayor y Arenal. Anteriormente se llamó San Ginés.
El nombre lo toma del gremio de bordadores de telas que se estableció en esta calle en tiempos de Juan II. Para evitarse la competencia de otros, bordaron un precioso manto a la reina María de Aragón, consiguiendo que el rey les cediese estos terrenos para edificar sus casas.
En cierta ocasión, Enrique IV les amenazó si bordaban el traje que la reina doña Juana les había encargado para don Beltrán de la Cueva, pero los bordadores, discretamente, negaron haber recibido tal encargo.
Un abrazo