27 enero 2010

El nombre importa

Llamarla "vaca" no le estimula. A la hora de producir el lácteo elemento, tener su propio nombre le importa. Es vaca, pero no insensible.

Según Catherine Douglas, investigadora de la Universidad de Newcastle, “igual que las personas respondemos mejor al contacto físico, las vacas se sienten más felices y relajadas si se les presta atención una a una”

Y claro, dan más leche. De la buena, además.

Granjeros del mundo ¿algún método más barato para incrementar la producción?

Si no se le ocurre otro, aquí le informan sobre éste.

16 comentarios:

aminuscula dijo...

Claro que les importa, Almenita, y les importa no estar encerradas y les importa que no matemos a sus terneritos para quedarnos con su leche... y tantas cosas que no consideramos cuando nos atiborramos de lácteos. Porque no son máquinas de hacer leche, las pobrecitas.

Un beso

celebrador dijo...

Vaya, has dado con un tema que me interesa profesionalmente. La calidad "organoléptica" de la carne más cara del mundo, el Buey de Kobe, se debe precisamente (entre otras cosas) a esa atención "personalizada" con música y masajes incluidos

Isabel Romana dijo...

Todos los seres vivos reaccionan positivamente si se les presta atención. Y mira que a nosotros nos hace falta... Besitos.

TriniReina dijo...

Pues no, no creo que se encuentre algo más barato que esto para conseguir mayor producción. Otra cosa es que el ganadero se quiera molestar en ese trabajillo, por otra parte, "la mar" de divertido o, a mi me lo parece.

Besos

AleMamá dijo...

Lástiam que ninguna vaca, con nombre o sin él, muere en forma natural. Si le tenemos nombre más traidora me sentiría... :(

maria jesus dijo...

Mira que sensibles las vacas. Menos mal que el sistema es barato y la leche no se pondrá por las nubes

RMC dijo...

Interesante post compartes,
un placer pasar por tu casa
feliz semana
un abrazo.

Pizca dijo...

No sé si por recuerdos de mi infancia,ya tan lejana, pero las vacas siempre me ha producido ternurilla,y desde luego las que yo llegue a conocer tenian sus nombres propios.
Besos

Pilar dijo...

Le hablaré a mi hija de éste post. Seguro que se pondrá muy contenta, ya que a ella le encantan las vacas. Las colecciona en forma de peluches y les pone nombre a todas.

unjubilado dijo...

Como la preocupación de los ganaderos japoneses es "la digestión", meses antes de salir al mercado cada cabeza de ganado recibe masajes y es untada con el licor japonés Shochu.

Pero la "dolce vita" previa al sacrificio, ostensiblemente más confortable que la de muchos millones de humanos, llega más allá: las vacas beben cerveza, cuyo fermento ayuda a la digestión de la comida.
Saludos

Una mirada... dijo...

...quizás por eso mismo, en la pequeña ganadería -que desconoce los estudios de la Sra. Douglas pero se nutre de la observación y la praxis- las relaciones entre seres humanos y animales llevan el añadido de cierto componente afectuoso.

Afectos.

koffee dijo...

Margalida y Meritxell son las dos que conozco de cerca. Se las ve felices, es cierto, pero creo que más por el verde que comen y el trato que se les da. Y responden a su nombre, mesmamente!.
Besote, cielo!.

Franziska dijo...

Entiendo que no es sólo el nombre, el nombre lleva también aparejado un sonido y depende de la persona que trata con los animales el que les tenga más o menos afecto y así se dirige y las trata en todos los demás aspectos. Son seres vivos capaces de sentir afecto por sus propias crías y ¿cómo no van a sentirlo también por las personas que las tratan bien? A mi me parece de lo más lógico. El tema del afecto es lo que más comparto.

Unda dijo...

Del nombre al hombre... y al animal también.
Hay un poema precioso sobre vacas, si lo encuentro te lo paso; demasiado "el papeleo" en el que ando metida esta vez :-P

Da gusto volver a casa, nuestra común Elo querida, me dio el chivatazo ;-)
Besote

simplemente yo dijo...

Pues sí, yo me lo creo. Porque si les hablas con dulzura ellas deben notarlo, igual que lo hace un perro. Bessos

GUILLERMINA dijo...

Tengo entendido que para que la vaca de más leche es bueno ponerles música clásica. En mi pueblo, modernista al máximo, son de los primero en aplicar todo lo nuevo que aparece, el vaquero hizo el experimento y "dió resultado". No se si fue cierto o una falacia, yo ya no estaba alli.

Un beso