15 junio 2007
12 junio 2007
09 junio 2007
04 junio 2007
Palma
Palma va a cumplir siete años y está "prejubilada" de su profesión de acompañante de invidentes.Pero sigue trabajando. Una residencia geriátrica de Albares, en la provincia de Guadalajara, es ahora su nuevo hogar. Y en él se ocupa de acompañar a los 80 ancianos que allí viven. Ellos la acarician, la cepillan y juegan con ella.
Siempre con su pelota de goma en la boca, va de sala en sala, subiendo y bajando escaleras y recorriendo mil pasillos, para hacerse visible a todos los internos. A cambio, recibe de ellos caricias, cepillados y "alguna galleta" que otra de premio
Además de acompañarles y de alegrarles las horas con sus juegos, Palma colabora en los ejercicios de rehabilitación de los ancianos. Cepillarla diariamente, es una muestra de su colaboración en los ejercicios de psicomotricidad de la mano, que resulta realmente efectivo y los ancianos realizan con gusto.
Parece que, en el año que lleva con ellos, Palma ha conseguido en algunos de los casos lo que ningún fisioterapeuta había podido conseguir.
El gerente de la residencia comenta que Palma participa "en muchos ejercicios sencillos para conseguir logros complicados".
Intuyo que Palma y sus nuevos amigos se proporcionan felicidad mutuamente. Y es una de esas noticias que da gusto conocer y publicar. Aquí, completa. Y más sobre Palma aquí. Merece la pena leer ambos enlaces.
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